
Steen Dalby Kristensena,
, Juhani Knuutia,
, Antti Sarastea, Stefan Ankera, Hans Erik Bøtkera, Stefan De Herta, Ian Forda, Jose Ramón González-Juanateya, Bulent Goreneka, Guy Robert Heyndrickxa, Andreas Hoefta, Kurt Hubera, Bernard Iunga, Keld Per Kjeldsena, Dan Longroisa, Thomas F. Lüschera, Luc Pierarda, Stuart Pococka, Susanna Pricea, Marco Roffia, Per Anton Sirnesa, Miguel Sousa-Uvaa, Vasilis Voudrisa, Christian Funck-Brentanoa
a Grupo de Trabajo Conjunto sobre cirugía no cardiaca: Evaluación y manejo cardiovascular de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) y la European Society of Anesthesiology (ESA)
«Las guías de práctica clínica (GPC) tienen como objetivo reunir y evaluar toda la evidencia relevante disponible durante el proceso de elaboración sobre un tema particular para ayudar a los médicos a seleccionar la mejor estrategia de tratamiento posible para un paciente en particular, que sufre una enfermedad determinada, teniendo en cuenta no solo el resultado final, sino también sopesando los riesgos y los beneficios de un procedimiento diagnóstico o terapéutico concreto. Las GPC y las recomendaciones deben asistir a los profesionales de la salud en la toma de decisiones clínicas en su ejercicio diario. No obstante, el juicio último sobre el cuidado de un paciente concreto lo debe tomar el médico responsable de su cuidado, en consulta con el propio paciente o, cuando proceda, con la persona responsable de sus cuidados.»
Rev Esp Cardiol. 2014;67:1052.e1-e43 – Vol. 67 Núm.12
Grupo de Trabajo de la SEC para la guía de la ESC/ESA 2014 sobre cirugía no cardiaca, revisores expertos para la guía de la ESC/ESA 2014 sobre cirugía no cardiaca y Comité de Guías de la SEC
«Las guías de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) están respaldadas por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y se traducen para su publicación en Revista Española de Cardiología. Cada nueva guía se acompaña de un artículo que la comenta, siguiendo los objetivos y la metodología recomendados en el artículo del Comité de Guías de la SEC. En el presente artículo se comenta la nueva guía de la ESC sobre la valoración de los pacientes en la cirugía no cardiaca»
Rev Esp Cardiol. 2014;67:980-5
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Dear Member Societies
The WFSA is delighted to announce the launch of its Virtual Library. From amongst Anaesthesia Tutorial of the Week, articles from Update in Anaesthesia and other recommended publications, you can find the resource you need by searching our online library.
This, together with the development of our resource section at https://www.wfsahq.org/resources/resource-area, is designed to make the website ever more useful and to provide great value to anaesthesiologists.
Please encourage all your members to visit and use the library and to feedback to us about their experience.
With best wishes,
WFSA Team
Si Ud. es una mujer embarazada de término y por cualquier circunstancia se le debe realizar una operación cesárea o cualquier otro procedimiento que ayude al feliz nacimiento de su bebé, es importante que sepa que los objetivos prioritarios de todo el equipo médico que la atenderá durante la intervención son el preservar su seguridad y bienestar al igual que la de su hijo.
Todos los anestésicos que se le administrarán están destinados a cumplir con estos objetivos fundamentales. De esta manera no sentirá el dolor que pueda ocasionarle la operación y su hijo nacerá con toda su vitalidad y en perfectas condiciones físicas.
Si Ud. lo desea y su obstetra así lo indica, existe la posibilidad de que el médico Anestesiólogo puede aliviarle el dolor durante su trabajo de parto empleando a tal fin un tipo de anestesia regional (la anestesia peridural con catéter) administrándole pequeñas dosis anestésicas locales para aliviarle el dolor que el trabajo de parto pueda generar.
Es preferible que discuta esta posibilidad con su médico Ginecólogo en el último trimestre de su embarazo a fin de que conjuntamente con el Anestesiólogo se planifique con antelación la aplicación del procedimiento antes mencionado.
Analgesia del Parto
Durante el trabajo de parto se producen contracciones dolorosas, que pueden llegar incluso a ser insoportables, las cuales pueden transformar la experiencia en desagradable para la mayoría de las madres, así como producir consecuencias adversas en el feto derivadas de la respuesta del organismo de la madre al dolor
Existen varios métodos para aliviar este dolor. Los integrantes del equipo asistencial pueden elegir cualquiera de estos métodos de acuerdo a la situación clínica.
El bloqueo peridural (o epidural) es la técnica más utilizada en la actualidad. Consiste en la administración de un anestésico local a nivel de la columna lumbar a través de un fino catéter que se deja colocado en la espalda de la madre durante todo el trabajo de parto. El anestésico local produce un bloqueo de las raíces nerviosas que traen la sensación dolorosa desde el útero y el canal de parto lográndose el alivio completo del dolor sin afectar la capacidad de pujar de la madre.
Durante el trabajo de parto con analgesia peridural se realizan controles clínicos, se evalúa la intensidad del dolor de las contracciones percibida por la madre y se monitorizan con aparatos las frecuencias cardíacas materna y fetal y la presión arterial materna.
Esta técnica de control del dolor del trabajo de parto no afecta a la madre ni al feto si no ocurre una disminución significativa de la presión arterial, lo cual se presenta con poca frecuencia y puede ser controlado rápidamente por el Anestesiólogo.
Estudios científicos muestran que los recién nacidos de madres que recibieron analgesia peridural durante el trabajo de parto presentan menores valores en los marcadores de sufrimiento fetal con respecto a los que recibieron analgesia intravenosa, así como no muestran diferencias en los parámetros de vitalidad fetal como el test de Apgar (puntajes del 1 al 10 que se le da al recién nacido de acuerdo a su vitalidad al minuto y a los cinco minutos de vida).
El fallo de la técnica, sin alivio del dolor o con analgesia insuficiente o parcial, puede considerarse también una complicación y es poco frecuente ocurriendo en el 2 a 5% de los casos.
Otra complicaciones que pueden ocurrir son: nivel analgésico muy alto, un bloqueo neuromuscular excesivo que impida la correcta movilización de los miembros inferiores o disminuya la capacidad de pujar, retención urinaria postparto, dolor de espalda y dolor de cabeza postparto. Todas estas complicaciones en general ceden espontáneamente, se controlan con analgésicos comunes o no requieren tratamiento alguno.
Las contraindicaciones de ésta técnica son: las alteraciones de la coagulación, las infecciones de la piel de la espalda en la zona donde se coloca el catéter y el aumento de la presión intracraneana por enfermedades del sistema nervioso central. No debe realizarse en pacientes incapaces de comprender la técnica que impidan su colaboración o que tengan dudas acerca de la aceptación del procedimiento.
Esta técnica no debe ser realizada por técnicos sin los conocimientos, el entrenamiento y la experiencia adecuados.
Todas las intervenciones quirúrgicas y todas las anestesias conllevan algún tipo de riesgo, el cual es muy variable dependiendo, sobre todo, del tipo de intervención y del estado físico previo del paciente. Afortunadamente, los accidentes graves son excepcionales –a pesar de que tienen una gran repercusión social y mediática.
Las complicaciones relacionadas con la anestesia han descendido notablemente durante los últimos 20 años, coincidiendo con la incorporación de medicaciones más potentes y seguras y sofisticados sistemas de control y monitorización. Asimismo, se ha reducido de forma dramática el número de muertes atribuidas a la anestesia.
Actualmente se calcula que el riesgo de muerte directamente causada por la anestesia es de un caso por cada 200.000 procesos. Este riesgo es muy inferior al de sufrir un accidente grave de tránsito.
Los Anestesiólogos están entrenados para enfrentar complicaciones que puedan comprometer la vida o la integridad de sus pacientes y prevén la disposición de los medios, así como los planes de contingencia necesarios ante la posibilidad de que se presente un evento adverso con la finalidad de contrarrestar o minimizar sus consecuencias.
En todo caso, cada paciente y cada intervención conllevan un riesgo específico.
Converse con su Anestesiólogo sobre las complicaciones particulares que pueden asociarse con la intervención a la que se someterá
Sí, con algunas reservas. Hay intervenciones que se pueden realizar con diferentes tipos de anestesia, pero en otras no existe esa posibilidad de elegir.
Su anestesiólogo, tras estudiar su caso particular, le explicará las opciones que tiene, y las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas, aconsejándole cuál de las técnicas es más adecuada a su caso.